PDET Diana Granados
Por Diana Granados Soler

Los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) hacen parte del punto N°1 de los Acuerdos de paz derivado del proceso de negociación entre el gobierno nacional y las Farc- Ep. De acuerdo al decreto N°893 del 28 de mayo de 2017, expedido en el marco del mecanismo de fast track, y con relación al punto 1 del Acuerdo de paz, los PDET tienen por objetivo principal "lograr la transformación estructural del campo y el ámbito rural, y un relacionamiento equitativo entre el campo y la ciudad”, entre otros propósitos buscan asegurar el bienestar y buen vivir de la población en las zonas rurales, la protección de la riqueza pluriétnica y multicultural, el desarrollo de la economía campesina y familiar (cooperativa, mutual, comunal, micro empresarial y asociativa solidaria) y de formas propias de producción de [los pueblos, comunidades y grupos étnicos], mediante el acceso integral a la tierra y a bienes y servicios productivos y sociales, desarrollo e integración de las regiones abandonadas y golpeadas por el conflicto, el reconocimiento y la promoción de las organizaciones y las comunidades y la construcción del campo como un escenario de reconciliación.

Han sido priorizadas 16 zonas PDET que incluyen 170 municipios en diferentes partes del país, todas ellas atravesadas por el conflicto armado, altos niveles de pobreza, presencia de cultivos de uso ilícito y “debilidad de la institucionalidad administrativa y de la capacidad de gestión”. En el caso del departamento del Cauca, se definieron dos PDET. El primero de ellos cobija los municipios de Guapi, Timbiquí y López de Micay que junto con Buenaventura hacen parte del PDET Pacífico Medio. De otro lado, está el PDET Alto Patía- Norte del Cauca, que cobija los municipios de Argelia, Balboa, Buenos Aires, Cajibío, Caldono, Caloto, Corinto, el Tambo, Jambaló, Mercaderes, Miranda, Morales, Patía, Piendamó, Santander de Quilichao, Suárez y Toribío, en el Cauca, Cumbitara, Policarpa, El Rosario, Leiva y Los Andes, en Nariño y Florida y Pradera en el Valle del Cauca.

Sin duda es una de las apuestas nodales del acuerdo de paz porque no solo prevé un camino participativo para su construcción sino que permitiría la definición y ejecución de propuestas de desarrollo macro regional tendientes a mejorar las condiciones de vida, sobre todo de zonas rurales y municipios enormemente afectados por el conflicto. No obstante los riesgos y retos también son diversos para asegurar una efectiva transformación del campo colombiano, aspecto central para la construcción de una paz estable y duradera.

Riesgo N°1 ¿Quién, cómo y para qué participa?
En el mes de agosto de este año el componente FARC de la CSIVI-Comisión de seguimiento e impulso a la implementación y verificación del Acuerdo de Paz, emitió un comunicado en el que llamaba la atención sobre el desconocimiento que hizo el gobierno de la participación de las FARC en el proceso de “implementación normativa” y especialmente a los “deficitarios espacios de participación para las comunidades” haciendo alusión a que esta situación ya se había presentado con el proyecto de “Ordenamiento Social en la propiedad”, todos asuntos clave para el desarrollo de la Reforma Rural Integral, estipulada en el Acuerdo.

Este pronunciamiento alerta sobre el enfoque de participación que suele imponer el gobierno: amplio hasta donde él lo defina. De hecho, el proceso de construcción de los PDET con convocatorias a preasambleas veredales arrancó en algunos municipios del Cauca sin garantizar una “amplia participación” y tomando por sorpresa a comunidades y actores locales. La ART (Agencia de Renovación del Territorio) es la encargada de hacer operativo el proceso de construcción de los PDET, en muchos casos se trata de funcionaros y funcionarias con reconocimiento en las comunidades y organizaciones, no obstante no basta con la buena voluntad sino con la capacidad de hacer un proceso de convocatoria realmente suficiente para garantizar presencia de los diversos actores y sectores de los municipios.

Si bien el Decreto 803 reconoce la participación de comunidades étnicas y la concertación de mecanismos de participación y construcción del PDET y el Capítulo étnico hace énfasis en la consulta previa libre e informada, es necesario pensar la forma de garantizar la participación diferenciada de la población así como los escenarios para llegar a consensos puesto que se trata de un solo PDET de alcance regional. En el mismo sentido, las garantías de participación si queremos llegar a una equidad de género promovida por el Acuerdo de Paz, es clave el tipo de medidas que se tomen para lograr una participación paritaria. Días de la convocatoria a asambleas y preasambleas, condiciones para que las mujeres y disidentes de género puedan ser elegidas como representantes para participar en los espacios veredales, municipales, subregionales y regionales son aspectos importantes para una participación efectiva de todas y de todos.

Riesgo N°2 Alcance temático y niveles de implementación.
Los PDET han propuesto 8 temas o pilares de construcción de pactos, propuestas y acuerdos. Estos ejes van en conexión con los Planes Nacionales para la Reforma Rural Integral, también consignados en el punto N°1 del Acuerdo de paz: Ordenamiento social de la propiedad rural y uso del suelo, reactivación económica y producción agropecuaria, educación rural, vivienda potable, agua y saneamiento, derecho a la alimentación, reconciliación, convivencia y paz, infraestructura y adecuación de tierras y salud rural. Todos los pilares de vital importancia para una transformación del campo que otorgue derechos, poder político, administrativo y presupuestal a las regiones. No obstante, el riesgo está en dos sentidos: el primero, que las comunidades no logren consensuar propuestas de alto impacto y beneficio para la “región” que conforma el PDET y dos, que otros actores con poderes políticos y económicos como el empresariado y la propia institucionalidad impongan sus agendas sin consenso con las comunitarias. La metodología del PDET está pensada para construir pactos y acuerdos entre los diversos actores, sin embargo de la capacidad y voluntad política real de estos actores y de las garantías que otorgue el proceso depende que realmente sean acuerdos y no imposiciones de quién esté en la mejor posición en la corelación de poderes.

Este es un tema de especial importancia sobre todo cuando se discuten temas tan relevantes como el ordenamiento territorial, la propiedad rural y el uso del suelo. Una real transformación garantizaría el acceso a la tierra a las comunidades que han peleado por ella y mostrado el déficit de la misma: las poblaciones han sido despojadas, han crecido numéricamente y la tierra sigue siendo insuficiente, la tierra despojada, por ejemplo, en zonas como el Cauca ha sido avasallada con agroproyectos como la caña, con enormes consecuencias medio ambientales y con dinámicas de explotación laboral de quienes otrora tenían una vocación agrícola.

Si el PDET logra un avance en las políticas de ordenamiento territorial y de garantizar el acceso y el derecho de las comunidades al agua y a la tierra, podría tener un alcance real en la transformación del campo. En realidad, esta vez no se trata de proyectos productivos, sino de reformas sustanciales. De este modo, las garantías de participación y la voluntad de los poderes económicos tendrán la palabra para un avance consistente con relación a las posibles transformaciones.

Riesgo N°3: Un estado fortalecido y una institucionalidad comunitaria al margen
Uno de los criterios de elección de los municipios para ser parte de los PDET es la débil presencia institucional. Este aspecto nos lleva a otro de los nudos clave de la discusión en la transición política que enfrenta el país. Si bien, es central que el estado como garante de los derechos sea robusto y cumpla con sus funciones en las regiones, es decir, que las entidades territoriales tengan los mecanismos y recursos necesarios para cumplir con sus objetivos de acuerdo a la constitución, es también relevante que los PDET permitan un reconocimiento y garantías para que los gobiernos autónomos y organizaciones comunitarias puedan ser reconocidos y tener garantías para fortalecer sus apuestas organizativas y de poder popular. Un estado asfixiante de estas iniciativas sólo prolongará la exclusión política que han tenido los procesos comunitarios y organizativos en las regiones y reducirá su capacidad de acción lo cual como siempre será objeto de conflictos y tensiones en las regiones. El PDET solo no podrá resolver la exclusión política pero tiene que dar pasos y asegurar condiciones para que las comunidades puedan desarrollar sus planes de vida y de desarrollo comunitario que no son una cadena de “pequeños proyectos” sino que son también una aspiración de construcción de institucionalidad propia.

Finalmente, más que un riesgo se trata de un desafío: los PDET están planteados al menos desde su intención con un componente de participación, si bien su cobertura es limitada, el desarrollo de los mismos constituye una prueba real sobre la voluntad de paz del gobierno, las élites política y económicas y de manera paralela sobre la capacidad comunitaria para tomar decisiones sobre el tipo de desarrollo que quiere. El ejercicio de participación que de aquí se derive podría ser clave para pensar avances en la mesa de negociación entre el gobierno nacional y el ELN, en el sentido que constituye una puesta en práctica de un escenario de participación y de consenso entre actores de la sociedad civil. Sin duda la concreción de los PDET aterrizará la real disposición y capacidad de apertura política, democrática y económica de las élites colombianas y podrá ser un buen síntoma para avanzar en la mesa de Quito o un muy mal precedente.







guardas transito
Por Jaime Soto Palma

Tal vez para una ciudad como la nuestra que ha crecido en los últimos 30 años sin el asomo de un principio de autoridad que incite al respeto de algunas normas de convivencia, el que aparezca ahora un nuevo cuerpo de guardas de tránsito el cual se dedicará a ejercer control y vigilancia en vías públicas, y a amonestar y sancionar conductas imprudentes, quizás, no sea del agrado de algunos ciudadanos y ciudadanas. Pero aquí están, ya los tenemos y, sin duda, llegaron para quedarse.

Más allá, sin embargo, del mal estado de ánimo de quienes asumen las calles como superautopistas, o de los que no respetan las cebras ni la funcionalidad de los semáforos, parquean en sitios prohibidos o conducen automotores en mal estado, o de quienes rimbombean con sus vehículos tirándoselos encima a la gente, en síntesis, de los que son expertos en volarse todas las normas y las señales de tránsito, también hay que decir que el hecho de que Santander de Quilichao tenga hoy su propio cuerpo de guardas de tránsito es otro paso importante y necesario a la modernidad; a la transición de este municipio de un pueblo grande a ciudad-ciudad.

Modernidad que en principio a un paso estamos de alcanzarla, entre otras, por el gran desarrollo urbanístico de los últimos años y al crecimiento poblacional; hoy podríamos estar superando los 100 mil habitantes. También, por la cobertura de los servicios públicos domiciliarios en el sector urbano; 100% en el suministro de agua potable y 95% en alcantarillado y aseo, por el fortalecimiento del sector financiero local con un sistema bancario que aglutina a los bancos más importantes del país, por el flujo del transporte público intermunicipal y departamental los cuales mueven cerca de 200 mil pasajeros en tránsito al mes, por las grandes obras que están por advenirse las cuales fueron gestionadas por el alcalde anterior; el Hospital Regional Nivel II que fue recientemente adjudicado, el nuevo SENA regional que se está construyendo y la ciudadela Universitaria de Unicauca, obras estas que se transversalizarán con otras dinámicas; económicas, sociales, culturales y políticas, y la transformación que con recursos de las regalías propone el alcalde actual Álvaro Mendoza Bermúdez en materia vial; pavimentación y apertura de vías, y la construcción de puentes, así como un nuevo sistema de alumbrado público y la Terminal de Transporte, etc.

No hay duda que Santander de Quilichao sigue en su proceso de avanzar hacia la modernidad; no hemos retrocedido, el nuevo sistema de semaforización con energía renovable, el nuevo cuerpo de guardas de tránsito, el reto del mandatario actual de hacer visible en tiempo real mediante el uso de las tecnologías de la información la gestión administrativa, la propuesta de creación de una Curaduría Urbana y la ejecución de obras importantes que se adelantan actualmente, entre otras, así lo demuestran.

Finalmente, a la par con estos desarrollos, Santander requiere con urgencia enfrentar otros desafíos, por ejemplo, un transporte público decente, la recuperación del espacio público y del entorno social y paisajístico de la galería, políticas de conservación de nuestro patrimonio ambiental y cultural, incluyendo la erradicación de la minería ilegal y, tal vez, los dos más importantes, seguridad y cultura ciudadana.

nuevos guardas



Los bandidos

Por: Ferney Silva Idrobo
Mientras las fuerzas Francesas en 1944 se esforzaban en resistir la invasión en la segunda guerra mundial, Antoine de Saint-Exupéry, que pertenecía a una unidad de reconocimiento fotográfico, viajaba solo al sur de Francia en un avión bimotor P-38, con el único fin de establecer las posiciones de los alemanes nazis y llevar información a los aliados. En su cabeza no cabían en ese momento la rosa, el zorro y los planetas que su imaginación compartiría para el mundo en su obra más famosa.

Imagino, que al sufrir su aeronave averíos en pleno vuelo, sus ojos encontraron en el horizonte, el majestuoso mar en los cuatro puntos cardinales, la suerte estaba echada, a más de 4 kilómetros de altura y su avión en picada, sin mucho que inventar desde lo técnico, Antoine, hubiese querido en ese momento dejar su cuerpo ahí y viajar al planeta pequeño, tener una rosa que cuidar y tratar de entender el mundo de los adultos.

“Viví mucho con personas mayores y las he conocido muy de cerca; pero esto no ha mejorado demasiado mi opinión sobre ellas”.

“Para los vanidosos todos los demás hombres son admiradores”, mientras tratamos de entender a los presumidos que ostentan el poder en lo público, existen realidades difíciles de ocultar. En el 2016 Colombia paso del puesto 11 al 8 entre los 141 países más desiguales del mundo, estudiados según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – Pnud. Ese deshonroso lugar es encabezado por Sudáfrica.

Según el Banco Mundial, el año pasado, entre los 15 primeros puestos de los países más desiguales del mundo, hay cinco africanos seguidos de otros tantos latinoamericanos, Honduras, Colombia; Brasil, Guatemala, Panamá y Chile. Latinoamérica pelea cabeza a cabeza quien es la región más desigual del planeta.

Debemos entender que la desigualdad está asociada a la distribución del ingreso y a la concentración de la riqueza.

Colombia mejoró dos lugares en otro indicador 2016, el Índice de Desarrollo Humano, paso del 97 al 95; Chile y Argentina ocuparon los puestos 38 y 45 respectivamente, también nos superan Uruguay, Panamá, Costa Rica, Cuba, Venezuela, México, Brasil, Perú y Ecuador; Hasta nuestro vecino nos superó.

El Índice de Desarrollo Humano (IDH) mide variables como la esperanza de vida al nacer, años promedios de estudio de la población y acceso a los recursos para una vida digna.

Nuestra economía, no va a mejorar en el corto plazo, debemos prepararnos bien, los recortes al presupuesto seguirán, el próximo presidente deberá engendrar otra reforma tributaria y la corrupción como un vampiro exprimiendo los recursos de los colombianos.

“Los hombres -dijo el principito- se meten en los rápidos pero no saben dónde van ni lo que quieren. Entonces se agitan y dan vueltas”

El país como en la obra el Principito, está lleno de refutaciones; elegimos bandidos sin sonrojarnos. Lo mejor, resistir y actuar, no dejar el destino al “voto” de la indiferencia.

La muerte Antoine de Saint-Exupéry al igual que su obra quedo esparcida en el espacio de la imaginación, se cree que su cuerpo estuvo flotando por varios días en unos archipiélagos al sur de Marsella. Nuestro país requiere actuar, detener a los forajidos magistrados, exmagistrados y ex fiscales, que se creen Baobabs, para que no vayan a mutar en raíces venenosas.

El Principito es el tercer libro más vendido en toda la historia, después de la Biblia y el Capital de Carlos Marx.

Nota: Todas las palabras en comillas son extraídas del libro el Principito.

Baobabs, arboles majestuosos, señalados en el Principito.



chucho y los ñeros
Por Ferney Silva Idrobo

Al terminar el café a las 4 pm en el Starbucks del Centro Internacional de Bogotá, me encontré con las vías cerradas para los vehículos; un río de personas caminaba hacia la avenida Caracas. La siguiente cita fue aplazada debido a que el sector estaba totalmente peatonalizado y hacia muy difícil desplazarse.

Con tiempo suficiente, decidí introducirme al cauce de la avenida 26, luego de 10 minutos me encontré con una multitud de personas instaladas en la curva que llevaba al edificio de la Nunciatura. Me pareció un buen sitio para apreciar el paso de su Santidad como le dice mi madre al Papa Francisco.

Allí está ubicado el viejo cementerio central de Bogotá, este se encuentra rodeado de muros de 3 metros de altura. Un poco por desconocimiento y sin darme cuenta, estaba en el mismo lugar con un grupo de jóvenes desgarbados, de ojos hundidos, ropas sucias y pegante que colocaban regularmente en su nariz; eran cerca de 15 de ellos, no superaban los 20 años de edad y algunos eran niñas que sostenían a sus bebes en brazos.

Uno se acerca y me dice – patroncito denos permisos para trepar – me sorprendió su llegada, pero entendí claramente, que deseaban subir al muro del cementerio y observar de mejor manera al Papa, accedí de inmediato y ayude a algunos a impulsarse y dar el salto a lo alto de la pared. Debo reconocer que tampoco era que tuviera muchas opciones, ya con las manos sucias, lo digo por las pisadas de los zapatos de quienes auxilie, decidí quitarme la corbata para que mis amigos ñeros no creyeran que era de la extrema derecha de este país, donde ellos no tienen espacio.

Por solidaridad y tal vez por pena para con este provinciano, dijeron – doctorcito mande la mano y súbase, aquí se ve mejor- ya entrado en gastos y pensando que un rechazo podría acarrear más problemas que beneficios, termine sobre los muros del cementerio central, donde en su interior viven los que tienen verdadera paz.

Con una ubicación privilegiada para observar el paso de su Santidad, pero temeroso, me sentía como el pueblo colombiano con el Congreso y los políticos; rodeado y con miedo de que me fueran a dejar en pelotas, sin ningún peso y luego me dijeran que votara por ellos.

Pasaron solo unos minutos y uno empezó a gritar – ahí viene el cucho, ahí viene el cucho!- inmediatamente pensé que era el padre de uno de ellos que había que ayudar a subir al muro, pero él se refería al Papa, todos empezaron a vociferar – cucho la bendición, la bendición cucho- algunos derramaban lágrimas, sus rostros expresaba admiración, respeto y esperanza. Al pasar su Santidad, preferí guardar su paso en mi memoria y no en mi celular, no fuera ser que terminara sin el móvil.

En un momento pase del Starbucks de capital americano a los muros del cementerio central con mis amigos ñeros que pareciesen comunistas. Porque uno es comunista cuando se es muy joven o muy viejo.

En Colombia hay tres países; el que nos venden, el que existe y el que no queremos ver; mis amigos ñeros hacen parte de este último. Por esta experiencia debo decir, que resultaron más honestos que muchos congresistas, jueces y magistrados.

Nuestros jóvenes caen por los peñascos de la drogadicción en un país que se mueve entre la indiferencia y la complicidad, eso debe parar.

Como dijo el Papa al pueblo colombiano “No se dejen robar la alegría, no se dejen robar la esperanza, que nadie los engañe”, seguro era para alertarnos de algunos candidatos en la próximas elecciones.




Pablo Antonio Bastos
Por Enlace Regional

“El crecimiento de Santander de Quilichao desde una perspectiva urbana; poblacional, económica y de servicios, el cual sobrepasa la media nacional, exige de medidas institucionales que respondan a los nuevos desarrollos y desafíos de esta ciudad”
. Así lo reseñó el Secretario de Planeación Municipal Pablo Bastos a este medio informativo, Enlace Regional, para explicar una de las razonas por las cuales se viene promoviendo la creación de la Curaduría Urbana en este municipio.

De acuerdo con lo señalado por el funcionario, el crecimiento económico de este municipio así como su acelerado crecimiento urbano, ha venido estimulado en los últimos años la inversión de capitales en la compra de predios por lo que se prevé un aumento considerable de nuevas construcciones y de urbanizaciones en el corto, mediano y largo plazo y a la par, de nuevas vías de acceso, de conectividad y de servicios públicos domiciliarios entre otros, y de medidas como una curaduría urbana.

Esta curaduría que sería una oficina especializada, tendría en su haber vigilar el cumplimiento de las normas urbanísticas reglamentarias en la construcción y todas las indicadas en el Plan de Ordenamiento Territorial, y la expedición de todos los tipos de licenciamientos los cuales se encuentran contenidos en siete grandes bloques; de obra nueva, adecuación, modificación, ampliación, restauración, demolición y cerramientos, así como también lo relativo a la subdivisión de predios urbanos y rurales, a la intervención y ocupación del espacio público y el equipamiento urbano.
Con esta curaduría lo que pretende el alcalde municipal Álvaro Mendoza Bermúdez “es poner orden en casa”.

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pORTADA OCTUBRE 2017
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