Por: Ferney Silva Idrobo
02-06-2016

Existe una estrecha relación entre la impunidad y la corrupción con los índices de Necesidades Básicas Insatisfechas de nuestra región y nuestros municipios.

Foto Ferney Silva Idrobo
El análisis de la situación Socio-económica del Departamento del Cauca de manera lamentable refleja indicadores bajos; por ejemplo, la tasa de homicidios por cien mil habitantes en el departamento del Cauca es de 37,5%, el de la región pacifico 25,86% y del país 16,49% , sus indicadores de pobreza siguen por encima del promedio nacional al igual que la tasa de desempleo, aunque el comportamiento es similar en todo el país, nuestros indicadores son más desfavorables.

El aumento de la drogadicción, violencia intrafamiliar, pedofilia, trata de mujeres, el aumento del hurto en las zonas urbanas, entre otros muchos males; hace parte desafortunada de las sociedades modernas, más visible en Latinoamérica, con grave afectación en nuestro país y que toca al Cauca.

Los hábitos y las costumbres en una sociedad deben enmarcarse en las leyes y los valores de ésta. Dichas normas tienen su origen en los comportamientos sociales y se forjan por el mandato que los habitantes otorgan a un gobierno, en aras de depositar sus anhelos colectivos partiendo de las necesidades individuales (democracia). Ese mandato se origina en el pueblo que concede el poder a ciertas personas para que edifiquen el bien común, sustentándose exclusivamente en la confianza.

Al parecer esa confianza se encuentra llena de agujeros, que terriblemente la comunidad y los líderes empiezan a asumir y convivir con ellos de manera peligrosa e injusta para quienes deben recibir el futuro.

La falta de percepción de lo público y la aceptación de que existen autoridades ilegitimas dentro del marco legal (parece contradictorio, pero no lo es), crea toda una empresa criminal alrededor de la ley, aceptación de hábitos que en otros tiempos eran inaceptables.

Procuradores, Contralores y Fiscales elegidos directamente por quienes son investigados o potencialmente infractores; Revisores Fiscales y Jefes de Control Interno, quienes son sujetos de intimidación por directores o gerentes a quienes deben asesorar y/ó vigilar. Esta intimidación, necesaria para asegurar su permanencia en el nicho de poder y la corrupción, que conlleva a acciones que despojan de manera directa e indirecta de la verdadera oportunidad a campesinos y obreros.

Gerentes de hospitales elegidos bajo el circo de la ley, cuyos concursos de “méritos” son acomodados con anterioridad por altas sumas de dinero que luego se pagan con los recursos de la Salud o mejor con la vida de la gente más pobre de nuestro país y nuestra región. Esto lo saben las altas esferas del Gobierno y lo reconocen los pobladores más humildes de la región, pero aun así permanecemos indolentes.

Cruce de favores políticos que aumenta la impunidad, en el popular “yo te elijo tú me elijes” hacen parte de lo que hasta hace poco parecía distante y ajeno en las clases de ética de las Universidades.

Lo preocupante no sólo es eso, es la rotura cada vez más profunda de la confianza entre la sociedad y sus gobernantes, es por ellos que se está desaprovechando la oportunidad histórica dentro del proceso de Paz. Se pueden abordar temas que requieren nuestra atención inmediata como: reformas al equilibrio de poderes, reforma sustancial a la Salud y claro dentro de ella modificar el sistema de escogencia de los gerentes de las Empresas de Sociales del Estado; modificación al sistema electoral y al Consejo Nacional Electoral, definir nuevos roles de Concejos y Asambleas Departamentales, perfilar la educación en el fortalecimientos de los valores sociales, entre otras muchas cosas.

Las grandes inversiones en temas de infraestructura vial en el país son necesarias, pero si no hacemos lo posible para darle un timonazo ético a las conductas de quien ostentan el poder, vamos a tener algunas autopistas, algunas casas, pero mayores índices de criminalidad y aceptación intrínseca de la corrupción y por ende de la pobreza, la violencia y la desigualdad que conlleva esto.

Existe una estrecha relación entre la impunidad y la corrupción con los índices de Necesidades Básicas Insatisfechas de nuestra región y nuestros municipios.

En Colombia y nuestra región los recursos del Estado, cada vez son más utilizados para hacerse elegir, en todas los niveles de la burocracia y tienen los mismos efectos de desigualdad y violencia que el narcotráfico y la minería ilegal por mencionar solo unos.

El desempleo en la zona urbana, el narcotráfico en la zona rural y los nacientes carteles políticos que han hecho de la politiquería un negocio más rentable que el mismo narcotráfico, han convertido algunas regiones del país en presa fácil de la economía criminal en el marco de la Ley, bajo la aceptación obligada de la población.

Ministra Parodi, no se olvide que necesitamos un pueblo con conocimiento pero con mayor urgencia uno con principios y valores.

www.dnp.gov.co/programas/desarrollo-territorial/Paginas/Fichas-de-Caracterizacion-Regional.aspx







pORTADA OCTUBRE 2017
© 2014 Enlace Regional. Todos los Derechos Reservados.
Powered by: