parque Santander
Por Jaime Soto Palma

La remodelación del parque principal de Santander de Quilichao, el parque Santander, siempre ha estado en la agenda de los mandatarios de turno; la última se realizó en 1999 en la administración del alcalde William Ortiz Ararat y en el 2007 y 2014 se adelantaron estudios para intervenirlo, en estos y, especialmente, en el del 2014 se propuso su ampliación y la semipeatonalización de las calles 3ª y 4ª.

En la última intervención, en la de 1999, se retomó con gran acierto la estructura y el estilo clásico europeo de la plaza construida en 1920 por las autoridades de este municipio, esto es, que del cuadrado de la plaza mayor y desde sus cuatro ángulos internos y los puntos medios, se trazaron diagonales peatonales que desembocan en un círculo concéntrico en cuyo centro se encontraba a modo de altar y de reverencia la imagen del General Francisco de Paula Santander. Esto por dos razones fundamentales, la primera, porque su simetría tenía que armonizar con el entorno de su pasado y la segunda, para conservar, digamos, lo que correspondía a una antigua plaza mayor o de armas pero ajustada al concepto de una nueva República.

Esta remodelación, la de 1999 conservó con todo rigor la esencia de una plaza mayor en cuyo centro se levantaron, alguna vez, los símbolos visibles de la dominación española, entre ellas, el escudo de armas de las huestes conquistadoras. A partir de estos símbolos y en el marco de esta plaza comenzó a desarrollarse la ciudad con las casas de los caudillos, la iglesia o capilla, y en las manzanas aledañas con el repartimiento de los solares; de a cuatro por manzana, para que la tropa tuviera casa poblada.

Lo anterior para significar que la estructura de este parque, así como de otros semejantes, el de la Plaza de Caicedo en Cali y el del parque Caldas en Popayán, por ejemplo, no fueron modelos tomados al azar, sino que obedecieron a profundos conocimientos de historia y arquitectura poscolonial y republicana por parte de sus diseñadores. Por ello este parque fue considerado en el Plan Básico de Ordenamiento Territorial PBOT del municipio como un bien de interés patrimonial;

“...Articulo 69: Las áreas de interés patrimonial conservarán sus condiciones urbano arquitectónicas y ambientales, buscando su mantenimiento, revitalización y desarrollo...”

“... Artículo 83: Las intervenciones que se adelanten en los recintos urbanos identificados en el presente plan, deben estar encaminadas a la permanencia del recinto en su estado físico actual, como son las que mejoren o refuercen su aspecto ambiental, mobiliario urbano, senderos peatonales, iluminación, sin introducirle cambio alguno que afecte su espacialidad y materialidad; en razón a lo anterior estarán sometidos al Tratamiento de Conservación. Estas intervenciones se realizarán previo concepto de la entidad ambiental y la Secretaria de Planeación Municipal y Desarrollo Socioeconómico.

Ahora, con esta nueva intervención, la que se adelanta actualmente, lo que se pretende, según palabras del Arq. Ronny Erazo, es convertirlo en un parque temático, es decir, cambiar su funcionalidad, y para ello se han abierto nuevos pasos peatonales, se empotraron en los muros bancas de concreto y se prevé, además, la colocación de ocho esculturas (?), entre otras.

En efecto, el Plan Básico de Ordenamiento Territorial PBOT, no permite este tipo de intervenciones y sumado a que fue declarado de “conservación” quedó subsumido u homologado a la categoría BIC, es decir, a un Bien de Interés Cultural de la nación; Ley de Patrimonio Cultural 1185 de 2008, para el que aplica como única regulación el Régimen Especial de Protección REP.

Este régimen, el REP, prohíbe expresamente que sobre los Bienes de Interés Cultural se puedan ejecutar intervenciones como los que describe el Arquitecto y Coordinador de la Obra Ronny Erazo, salvo con autorización previa, expresa y sujeta a procedimientos reglados de la entidad que hubiera hecho su declaratoria, en este caso, la alcaldía.

En este sentido y, en estricto cumplimiento a la ley, era entonces el deber de la alcaldía, entre otras, velar por la conservación de los valores del parque (aquellos que motivaron su declaratoria), asegurar una intervención mínima, es decir, la estrictamente necesaria para conservarlo; respetar la evolución histórica del parque y por último, justificar su intervención mediante documento para que sirviera de memoria y antecedente de la acción que se iba a realizar.

Adicionalmente, esta intervención sólo podía realizarse bajo la supervisión (seguimiento, dirección, control y/o ejecución) de profesionales registrados ante la instancia que hizo la declaratoria.

Resulta claro entonces que las intervenciones en el Parque Santander deben cesar inmediatamente y restaurase a su estado original, de lo contrario, la ley REP también prevé sanciones penales, fiscales y disciplinarias.

No obstante lo anterior, no está por demás reconocer el interés por apórtale a esta ciudad de todas las personas que se sumaron a este proyecto, en especial el Mayor de la Policía y el Arq. Ronny Erazo, sin duda, lo hicieron con las mejores intenciones, sin embargo, también hay que decir que, en esta intervención en particular fue un desacierto; hubo improvisación y se desconocieron completamente las normas de conservación del patrimonio histórico.

Finalmente, no está por demás llamar la atención de las autoridades locales, especialmente al alcalde municipal y el Secretario de Educación y Cultura Alberto Bustos González, para que presten atención debida al deplorable estado de la Casa Consistorial. Al igual que el parque Santander esta edificación es categoría BIC y también goza de un Régimen Especial de Protección.




pORTADA OCTUBRE 2017
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