Por: Ferney Silva Idrobo.
Ferney Silva copiaCuando estaba a punto de morir, le entregó un código a su esposa, con el fin que si existía vida en el más allá, este certificaría que se trataba de él, claro, en caso que un médium o espiritista logrará comunicarse con los muertos.

Hijo de Judíos, este austrohúngaro, nacionalizado estadounidense, desde los 8 años ayudaba económicamente a su familia; vendió periódicos, lustró zapatos en las calles, trabajó de ayudante de un circo y terminó siendo malabarista.

Luego, en su juventud buscó trabajo mientras en la noche estudiaba magia. Sus sentidos chispeaban ante el ilusionismo que convierte un truco en algo asombroso, contrastaban sus ojos con la pobreza en que vivía y su lucha por sacar a sus padres adelante.

Terminó siendo un mago, no cualquiera, el más reconocido en todo el mundo en el siglo pasado. Sus actos llenos de excentricidades lograron catapultarlo en lo alto del arte del ilusionismo; convertir una mentira y hacerlo advertir como un hecho sobrenatural le llamó magia, logrando recrear y divertir a miles de personas.

Sus escapismos son famosos aún en nuestros días, cajas fuertes lanzadas al mar con él adentro, camisas de fuerza, entre otros. Al final de su vida, se dedicó a desenmascarar a los médiums a los que llamaba psicólogos del engaño. Murió en 1926 a los 52 años.

Los psicólogos del engaño existen, en nuestro país hay muchos; ese sesgo cognitivo producto de los medios de comunicación y la falta de educación en nuestra población, lleva a través del artificio a una distorsión de la realidad, a una interpretación ilógica que el diccionario llama irracionalidad.

Por ejemplo, el Dr. Gaviria como por encanto, cada vez que dirige al partido Liberal lo hace desaparecer más, y no solo en número de congresistas y votos, sino en su espíritu e ideario; cada promesa en la ilusión, es un truco en el que tarde que temprano se encontrará la evidencia del engaño.

Las ideas liberales deben ser de nuevo recogidas sin temores y con arrojo, para ello, se debe asumir un compromiso genuino de parte de líderes que interpreten a los colombianos. El senador Luis Fernando Velasco tiene hoy la oportunidad al igual que otros dirigentes decentes y dignos, de reinventar el partido, y colocar en la agenda las reivindicaciones sociales.

¿Cuantos psicólogos del engaño conoce usted?, ¿Cuantos ilusionistas?

No me refiero a los investigadores de los órganos de control y vigilancia, porque ellos ya saben bastante de magia.

Por otra parte, en las redes sociales navegan sin escrutinio ni señalamiento social las noticias falsas, a veces creadas por los mismos medios de comunicación. Se ilustra a nuestra juventud con un whatsApp ó un like en Facebook; se pasó del análisis riguroso a lectura de 20 palabras que convierte a masas de ciudadanos en zombis sin escrúpulos. Aun así, ante esta realidad, algunos le siguen apostando a la guerra, al odio, al egoísmo, a los muertos de las familias más pobres de nuestro país, por encima de la educación y el progreso que produce la reconciliación y las leyes de punto final que son necesarias y también deben ser limitadas.

Houdini fallece por una peritonitis. Si existía el más allá le dijo a su esposa, encontraría la forma de comunicarse, ella espero por diez años, ningún espiritista ni médiums logró anunciar el código. Apagó definitivamente la vela que encendía todos los días en honor a él, era suficiente tiempo para esperar aún hombre - expresó.

Los ilusionistas son para divertirnos y recrearnos, él país requiere cambios de fondo y sin truncos.



Impero julio 2018
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