Junta directiva emquilichao
Por Enlace Regional

En Colombia son todavía pocos los municipios que les garantizan a los ciudadanos de menores ingresos el mínimo vital de agua; de 1.122 municipios que tiene el país sólo 11 municipios han asumido esta política, Bogotá, Medellín, Bucaramanga, Manizales, Pasto, Pereira, Cartagena, La Ceja, Soledad, Chía y La Estrella, y otros 17 municipio se encuentran en el proceso de hacerlo. Igualmente de estos 11 municipios, 10 superan los 150.000 habitantes.

Según lo estimado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el promedio de consumo mensual de agua de una persona, está representado en: 500 litros al agua al mes en aseo personal, 500 litros al agua al mes en preparación de alimentos y consumo de líquido, 833 litros de agua al mes en aseo del hogar y 667 litros de agua al mes en lavado de ropa.

Es menester afirmar que en Colombia no existe de manera expresa en la Constitución Política un derecho al mínimo vital con carácter de fundamental, sin embargo éste ha venido desenvolviéndose a través del poder judicial, en concreto, a partir de la función jurisdiccional de la Corte Constitucional, debido a que se deriva de los principios de Estado Social de derecho, dignidad humana y solidaridad, en concordancia con los derechos fundamentales a la vida, a la integridad personal y a la igualdad en la modalidad de decisiones de protección especial a personas en situación de necesidad manifiesta.

Igualmente, es primordial señalar que pese a la ausencia de piso jurídico en el ordenamiento interno, el Estado colombiano adoptó y ratificó el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1966, PIDESC, con la Ley 74 de 1968, del cual se produce la Observación General No. 15 que reconoce el Derecho al Agua como un Derecho Humano de tipo Económico, Social y Cultural derivado de los derechos a un nivel de vida adecuado y al disfrute del más alto nivel posible de salud. Por tal motivo, hace parte del bloque de constitucionalidad del Estado, y como tal, surgen elementos que constituye una serie de obligaciones para éste consistentes en hacer valer y garantizar las prerrogativas allí contenidas.

Ahora bien, el mínimo vital de agua potable se define como la cantidad mínima de agua potable que se tiene estimado que cada persona consume para atender sus necesidades básicas. Este mínimo está representado en 2.500 litros de agua potable (2,5 metros cúbicos) para cada uno de los habitantes de los hogares de cada ciudad.

La gratuidad al consumo del mínimo vital de agua en Santander de Quilichao

En Santander de Quilichao el acceso al mínimo vital de agua se concibió en el programa de gobierno del alcalde Álvaro Mendoza Bermúdez bajo las premisas de que el acceso al agua potable es un derecho humano fundamental en cuanto contribuye a la vida, a la salud y a una vida digna, y a la de disponer de agua en cantidad para satisfacer las necesidades de uso personal y doméstico, razón por la cual dispuso la Junta Directiva de Emquilichao E.S.P., a la cabeza del alcalde, establecer a partir del segundo semestre de 2018 la gratuidad al mínimo vital de agua para las familias en condición de pobreza representado en tres metros cúbicos mensuales de agua; o 3.000 litros de agua de consumo mensual.

Con esta medida y puesto que al consumo mensual se le restará el mínimo vital de agua; 3.000 litros, se beneficiarán cerca de 3.000 familias quilichagueñas de estrato 1, o el equivalente a 13.000 personas aproximadamente.

Esta política es pues un reto enorme y de tener en cuenta, gracias a la voluntad política y económica descrita en un Plan de Desarrollo serio, en tanto que muestra que el obstáculo económico o la imposibilidad manifiesta pueden ser superados en muchas circunstancias.




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portada enlace agosto 2018
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