vertimentos de aguas residuales2
Por Jaime Soto Palma

Recientemente la Corporación Autónoma Regional del Cauca CRC impuso a Emquilichao E.S.P. un reajuste en la tarifa de la Tasa Retributiva por vertimientos que pasó de 150 millones de pesos facturados en el 2016 a 700 millones en el 2017; en el 2014 fue de 121 millones y en el 2015 de 116 millones, afectando severamente la capacidad de inversión de Emquilichao en saneamiento básico de esta vigencia y subsiguientes.

El itinerario de esta sanción tiene su origen a mediados del 2009, cuando después de casi tres años y un proceso de ajustes y recomendaciones al Plan de Saneamiento y Manejo de Vertimientos PSMV propuesto por Emquilichao a la CRC, esta institución decide aprobarlo. En este Plan se consideraba, entre otros, el diseño de interceptores para la construcción de la PTAR en una fuente alterna al rio Quilichao, la quebrada Japio o el rio Quinamayó, por no tener el rio Quilichao la capacidad para asimilar las descargar por su poco caudal. En este plan se descartó sin embargo, el rio Quinamayó por razones ambientales como la presencia de humedales y la topografía del terreno.

Entre el 2010 y el 2014 Emquilichao presenta a la CRC una solicitud de reubicación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales PTAR, la cual considera factible y formula, además, algunas recomendaciones. También, se compra el predio contiguo a la Planta de sacrificio animal y se gestionan 9.600 millones de pesos ante el Ministerio de Vivienda para su construcción. Igualmente, tramita Emquilichao ante la CRC el permiso de vertimientos a la PTAR y la modificación al Plan de Saneamiento y Manejo de Vertimientos PSMV el cual es aceptado temporalmente por solo seis meses, el 22 de agosto de 2014. En esta autorización viene la consideración de descargar no en el rio Quilichao sino en el Zanjón de Agua Sucia, tributario de la quebrada Japio como fuente hídrica receptora final de las descargas; a que se implementen las unidades de tratamiento de aguas residuales, a que presente en un periodo no mayor a tres meses una propuesta de descarga final a un cuerpo receptor cercano y a que la PTAR cumpla con una remoción de la carga contaminante del 80%. Esta decisión, sin embargo, es apelada por Emquilichao.

En su apelación Emquilichao manifiesta que se estipuló la construcción de la PTAR por etapas donde en la primera se alcanzará una remoción de cargas contaminantes del 60% por lo que solicita que se modifique la exigencia del 80%. Igualmente reclama que se modifique el plazo dado de no mayor a seis meses para arrancar con el sistema de operación de la PTAR dado que la construcción de la PTAR depende exclusivamente del Gobierno Nacional (Ministerio de Ambiente y la Financiera de Desarrollo Territorial FINDETER) quienes mediante convenio interadministrativo de cooperación técnica proyectaron la construcción de la primera fase de la PTAR en 1.5 años, entre otros.

Al respecto, este reajuste-sanción de la Tasa Retributiva de 700 millones para una empresa pública como EMQUILICHAO es un golpe duro para sus finanzas, tanto que, es más del doble de lo que en promedio, 300 millones, invierte anualmente en reposición, construcción y ampliación de las redes de alcantarillado. Pareciera, teniendo en cuenta otros antecedentes del pasado reciente con el servicio de aseo los cuales conllevaron a aumentar lo facturado vía tarifa de este servicio, y otros más, que el fin último de esta Corporación es volver la gestión ambiental en todo un negocio y a Santander de Quilichao en la caja para la especulación financiera.

Y es que a la CRC no le va mal con este municipio, no, anualmente recibe más de 1200 millones de pesos; 700 millones, ahora, por Tasa Retributiva, cerca de 250 millones por sobretasa ambiental, 150 millones por la concesión de las aguas del rio Quilichao y otros 100 millones, si no más, por otros conceptos. Y al final, de esos 1200 millones, ¿Qué se le restituye a Santander de Quilichao en material ambiental? Nada, o casi nada. Esa plata, esos 1200 millones de pesos, van eso sí, a mantener la alta burocracia de una corporación que es incompetente en el manejo de los asuntos ambientales.

En cuanto a algunos acápites motivo de la sanción como, el que el rio Quilichao no tiene capacidad de disolución por su bajo nivel de caudal en el punto escogido para construir la PTAR, eso es cierto, pero también lo es, que este bajo caudal obedece a la falta de regulaciones y al pobre desempeño de la CRC en los fines de conservación, restauración y manejo de la microcuenca. O es que acaso, por ejemplo, desconoce la corporación el aumento sin ningún control de la demanda de agua para diversos usos versus la oferta hídrica del rio Quilichao?, o el uso intenso por parte de particulares de las aguas de sus principales afluentes? la de las quebradas La Antolina, Polinaria, la Arenosa y Pavitas, y la deforestación, entre otras?

También, impuso la corporación, la obligación de Emquilichao de poner en funcionamiento la PTAR en un término de seis meses contados a partir del 22 de agosto de 2014, cuando era de su conocimiento que quien estaba a cargo del proyecto era el Ministerio de Vivienda y la Financiera de Desarrollo Territorial FINDETER y no EMQUILICHAO, y que para esa fecha ni siquiera el proyecto había sido todavía licitado. Este se licitó y adjudicó un año después, el 22 de junio y el 22 de agosto respectivamente, en marzo de 2018 iniciaron las obras y se estimó su construcción en 18 meses para ser concluido en el 2019. En lo que respecta a la dosificación de este ítem, osa de arbitrario, pues ni siquiera tuvieron en cuenta lo establecido en el decreto 2141 de 2016 en lo que hace referencia a las causales de no imputabilidad por incumplimiento de las obras incluidas en el Plan de Saneamiento y Manejo de Vertimientos PSMV.

Igualmente, sobre la exigencia de aumentar la tasa de remoción de contaminantes de un 60 a un 80% resulta pertinente aclarar que, inicialmente se concibió un proyecto de PATR por aproximadamente 20.000 millones de pesos para la remoción del 97% de las cargas contaminantes, sin embargo, y puesto que no estaba en el presupuesto del Ministerio de Vivienda esa inversión se decantó por adelantar la PTAR de Santander de Quilichao en dos etapas, la primera para remover las cargas contaminantes en un 60% y, la otra, para el 37% restante. Es de suponer que la CRC en el marco de sus competencias, la planificación ambiental, tuvo que haber estado sobre el terreno acompañando este proceso, pues a esto estaba obligada.

Finalmente no está por demás señalar que todas las acciones para salvar al rio Quilichao desde su nacimiento hasta su desembocadura son bienvenidas y necesarias. Sin embargo, asfixiar a Emquilichao con semejantes sanciones para obligarla a reducir su presupuesto de inversión en saneamiento básico no es la solución; es prolongar el problema y en consecuencia las sanciones, aunque claro está, entiendo que este es el negocio de la corporación.



Pero ¿Qué es la Tasa Retributiva?
De acuerdo a la noma, es el valor que cobra la autoridad ambiental competente por la utilización directa e indirecta del recurso hídrico como receptor de vertimientos puntuales directos o indirectos y por sus consecuencias nocivas sobre el medio ambiente. También dice, que la autoridad ambiental competente establecerá cada cinco años, una meta global de carga contaminante para cada cuerpo de agua; qué la meta de carga contaminante para los prestadores de servicio de alcantarillado, corresponderá a la contenida en el Plan de Saneamiento y Manejo de Vertimientos PSMV presentado por el operador del servicio a la autoridad ambiental competente y que en este se contemplarán las actividades e inversiones necesarias para avanzar en el saneamiento y tratamiento de los vertimientos; qué si al final de cada periodo anual no se cumple la meta global de carga contaminante la autoridad ambiental competente ajustará el Factor Regional de acuerdo con información de cargas contaminantes respectivas y finalmente, que los mayores valores cobrados de la Tasa Retributiva por incumplimiento de los prestadores de servicio público de alcantarillado en sus metas de carga contaminante no podrán ser trasladados a los suscriptores vía tarifa.

¿Qué es el Plan de Saneamiento y Manejo de Vertimientos, PSMV?
De acuerdo con lo dispuesto en la Resolución 1433 de 2004, El Plan de Saneamiento y Manejo de Vertimientos, PSMV, Es el conjunto de programas, proyectos y actividades, con sus respectivos cronogramas e inversiones necesarias para avanzar en el saneamiento y tratamiento de los vertimientos, incluyendo la recolección, transporte, tratamiento y disposición final de las aguas residuales descargadas al sistema público de alcantarillado, tanto sanitario como pluvial, los cuales deberán estar articulados con los objetivos y las metas de calidad y uso que defina la autoridad ambiental competente para la corriente, tramo o cuerpo de agua.




portada enlace agosto 2018
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