Por Jaime Soto Palma

Rio Quilichao SecoEn Colombia solo tres ríos han escalado mediante decisiones judiciales a ser sujetos de derechos, la cuenca de la Amazonía colombiana, el rio Atrato, y en una primera instancia el rio Quilichao. Esto, gracias a los progresos de la legislación ambiental que de manera progresiva y dinámica ha venido avanzando desde la expedición de la Constitución de 1991 en diferentes enfoques, desde el que concebía al ser humano presente como la única razón de ser del sistema legal y a los recursos naturales como simples objetos de valor al servicio del primero (antropocéntrico), pasando por el que reivindicaba concepciones más globales y solidarias de los deberes del hombre con la naturaleza y las generaciones venideras (biocéntrico) y, finalmente, el que concibe la naturaleza como un auténtico sujeto de derechos (ecocéntrico).

Pero, ¿Cuál es la importancia del fallo que le otorga derechos al rio Quilichao? Lo primero es que se obliga a la institucionalidad y a los ciudadanos y ciudadanas del sector rural y urbano que cohabitan en la microcuenca del rio Quilichao a reconocer en la diversidad de la vida otros actores y otras especies, no solo humanas, que tienen derecho a ser respetadas, protegidas, conservadas, mantenidas y restauradas; a convivir en una relación de respeto y armonía con la naturaleza, y a garantizarle a estas y a las futuras generaciones de quilichagueños y quilichagueñas el acceso al agua, a un ambiente sano y al disfrute de las mismas condiciones medioambientales vividas por nosotros. Dicho de otra manera, nos obliga a repensarnos y, a cambiar el paradigma de que la naturaleza y todo lo que nos rodea solo es útil si está sujeta a nuestro beneficio. Sin duda, la tarea no será fácil, ni rápida.

También, deberá cambiar sustancialmente nuestro enfoque sobre el desarrollo de Santander de Quilichao, el cual, apropósito, ha girado en los últimos años en torno a la expansión urbana sin tener en cuenta unos mínimos de condiciones medioambientales, actuales y futuros, como la oferta y demanda del recurso hídrico y el cambio climático (desarrollo sí, pero con responsabilidad), e incluirse en el Plan de Desarrollo actual, así como en los futuros, y no como un componente de relleno, las acciones a seguir para la salvaguarda de nuestro patrimonio ambiental y en especial la conservación, la protección y la restauración del rio Quilichao desde su nacimiento hasta su desembocadura.

De acuerdo a la sentencia, en la consecución de estos propósitos están obligadas las instituciones estatales demandadas; la Corporación Autónoma Regional del Cauca CRC, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el Ministerio de Vivienda, la Gobernación del Cauca, la Alcaldía de Santander de Quilichao y Emquilichao E.S.P, por lo que se deberá de elaborar un “Plan de Acción Conjunto” o lo que es lo mismo un Plan de Manejo Ambiental y/o un Plan de Ordenación y Manejo, de corto, mediano y largo plazo, con la participación de la personería municipal, los acueductos veredales de Guayabal, Pavitas, Quitapereza y San Pedro, el demandante, las fuerzas activas, y la población en general.

Sin duda, a partir del momento en que quede en firme la sentencia, la conservación, la protección y especialmente la restauración del rio Quilichao lo cual implica el desarrollo de un número importante de acciones, será una obligación del Estado con la corresponsabilidad de los ciudadanos y ciudadanas, igualmente, estos derechos serán exigibles en cualquier momento y desde cualquier lugar del país mediante una acción judicial debidamente sustentada en caso de incumplimiento.

Texto completo del fallo de la Accion de Tutela 

Portada oct 2018
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